La leche de avena se ha convertido en una de las alternativas lácteas más populares, ya que es naturalmente dulce, económica y fácil de preparar en casa. Es rica en fibra soluble, especialmente betaglucanos, que pueden ayudar a reducir el colesterol. Solo necesita una taza de copos de avena y cuatro tazas de agua filtrada. Mézclelo en una licuadora durante solo treinta segundos y luego cuélelo con una gasa. Es importante no licuarla demasiado para evitar que quede viscosa. Puede añadir una pizca de canela para darle sabor.